Era como un enorme remolino de inseguridad e incógnita. Me enredaba y desenredaba siempre, no sabía que pensar, que hacer, no sabía lo que debía y no lo que no debía, era una ignorancia astuta, un denso mar de sentimientos, tan nuevos como cada mañana, y tan cálidos como el sol de la misma. La verdad es que jamás pensé que iba estar tan confundida en mi vida. Pero la fría verdad estaba más que sabida: le tenía miedo al amor. Esa verdad me corrompía las ilusiones, me destrozaba los sueños y me bajaba de la nube que tanto trataba de abordar. Pero ya no aguantaba ese calor tierno en mi pecho, con solo pensar en el…mi pulso, mi pensamiento, eran diferentes. Nunca creí llegar a amar tanto, al principio tenía mis dudas acerca de que si era amor o un simple capricho mío para sentirme de algún modo protegida por él. Era cierto que me protegía, pero estaba segura que no era un simple capricho. Quería estar por siempre con él, deshacerme de todas mis inseguridades, y ahogarme con él a mi lado, en un mar de ternura. Tenía que hacer algo más que quedarme callada y confundirme, tenía que dejar de usar, por lo menos una vez, la razón y hacerle caso a mi corazón. Ya tenía la determinación. Tome el teléfono. Marque el teléfono que se marcaba de la última llamada y con la más grande determinación de todas, espere. ¿Qué le iba a decir?, pues la verdad esperaba que las frases salieran solas, me solía pasar mucho eso con él, y esperaba que ahora fuera igual.
-¿Hola?
Contesto una mujer. No se me hacía familiar su voz, por lo que no pensé que fuera su madre, pero…
-Hola…buenas noches-puse ceria mi voz- disculpe, ¿se encuentra Michael?
-¿Michael?, …. ¿de parte de quién?
-Caira.
-¿Caira?, ¿tú eres Caira?
Eso me sonaba extraño.
-sí. ¿Por qué?
-¡oh!, Caira…Caira…me han hablado mucho de ti. Es por lo mismo que no te pasare a Michael, creo que ya tiene suficiente de ti, creo que el solo te tomo como una diversión… ¿no te parece?
Su voz sonaba horriblemente engreída, pero a la vez era relajada y tranquila.
-¿Quién…eres tú?
-lo importante es lo que te puedo decir de ti Caira, dime: ¿te divertiste mucho con él?, ¿pensaste que sería divertido una aventura con alguien como él?
-no es de tu incumbencia.
-no te enojes querida, son solo simples preguntas después de todo…
O quería hacer silencio dramático o quería molestarme, esta mujer ya me estaba sacando de mis casillas. ¿Qué se creía?
-después de todo…soy su prometida.
P-r-o-m-e-t-i-d-a…no podía ser posible.
-disculpa. ¿Qué dijiste?
-que soy la prometida de Michael, la futura señora Jackson. ¿pasa algo?
-no…….solo…dile que…adiós. Para siempre.
-claro querida, le diré.
-gra…cias
Colgué. La siguiente acción fue: sentarme como un muerto en mi sillón. Emmily llego, no sé cuánto tiempo después, le dije que estaba algo resfriada, así que, no sé cómo, pero la pase normal, obviamente, por fuera, por dentro ni siquiera sabía cómo describir lo que sentía. Estaba aliviada de que no se notara el sentimiento indescriptible que sentía en realidad. Eso, al menos, me tranquilizaba un poco. Hablamos unas 3 horas en lo que comimos y bebimos, luego vimos una película y luego de algunas horas Emmily se quedó dormida en mis piernas, le puse una sábana encima y me acomode. Así me quede. Viendo hacia el vacío, en busca de aunque sea una respuesta. Así paso la noche, y no sé en qué momento, me quede dormida, con el rostro empapado, ni siquiera mis lágrimas había sentido. Estaba en estado casi vegetal, ni siquiera sentía el tacto ni el peso de Emmily, pero de alguna forma tenerla cerca me relajaba, lo suficiente como para haberme quedado dormida.
A la mañana siguiente me desperté por los rayos del sol fuertes, poco a poco me desperté bien y observe que Emmily ya no estaba ahí. Pensé que estaba en el baño, así que me levante y fui a la cocina por un vaso de jugo y vi en el refrigerador una pequeña nota, la tome y la leí:
Buenos Días, Cai.
Me fui a mi casa, tengo muchísimo que hacer, ayer fue genial, perdona irme así, pero estabas dormida y no quería despertarte, te llamare.
Cuídate, Emmily.
Vi la hora y eran las 10:00, termine rápido mi jugo y me fui a duchar. El agua fría caía por mi piel, tenía la mente en blanco, el corazón confundido y las conclusiones vacías. Mi cuerpo se movía por inercia; salí de la ducha y me cambie, con lo primero que vi y con el cabello empapado me tire sobre la cama.
¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿había jugado conmigo?, ¿todo fue una mentira?, ninguna idea me cabía en la cabeza, pero ¿Por qué no me había dicho que estaba comprometido?, se suponía que nos contábamos todo, al menos él sabía todo de mí; en cierto modo estaba decepcionada, no solo de él, sino que de la vida en sí, creía que un ángel había caído del cielo y se había llevado todo lo malo de mí y convertido todo en amor, en efecto eso había hecho el, pero ahora me había roto el corazón, y ni siquiera sus palabras, si no que por otra persona, y todo este enredó y verdad se convertía en una bella mentira. Ahora lo único que me quedaba de él era una bella mentira…así es una bella mentira y el espíritu de su sonrisa, con eso me bastaba; momentos hermosos con él, jamás los olvidaría, y era mejor ya no comunicarme con él, debí de sospecharlo desde un principio…que algo tan bueno no podía ser real, pero, como todo en mi vida, tenía que superar y seguir adelante, con el cálido recuerdo de mamá y las cenizas de un amor no realizado.
Reacciones: ---> con la cara asi = O_o'
ResponderEliminar"P-r-o-m-e-t-i-d-a" WTF!!!!! D: ¬¬
NO, NO, ESTOY MUY MOLESTA...OSEA QUE!!?! .___.
ayy me mataste con esto, Michael tiene q explicar muchas cosas ¬¬
y esa tipa, no me da buena espina, de seguro es una mentira, tiene q ser ¬¬
esq...esq...AHHH QUIERO CONTI PRONTO! .__.
te kiero mi mensa! :D ya me puse al dia con la nove (al fin! maldito colegio ¬¬)
chau, y actualiza pronto D: