Caira charlaba y caminaba con sus amigas. Casualmente pasaron por el salón de los de medicina, y ella miro hacia el salón, con la excusa de que quería ver al Sr. Maxwright, quien le explicaba a sus alumnos que hoy no recibirían biología con los de veterinaria; Caira se dio cuenta que a quien buscaba, no estaba ahí, hizo una mueca de disgusto y siguió con sus amigas hacia el patio para desayunar.
- ¡Caira!, ¡¿Qué rayos tienes?!, ¡no has siquiera tocado tu desayuno!-exclamo Emmily, un tanto molesta.
- jeje… es que… como despacio Emmy, no te alteres-dije empezando a meterme un bocado de cereal a la boca.
- no solo tu madre te mando desayuno y tu no te lo comes - dijo irónica - mas te vale que te lo acabes, o de aquí ¡NO NOS MOVEMOS HASTA QUE TERMINES!
- ¡si!, te lo tienes que acabar Caira-añadió María.
- ya tranquilas… no hagan drama.
- rayos Caira… el día de hoy estas distraída, ¡casi le pones clorofila a una célula animal!, y encima de todo casi partes a la mitad el escritorio con el bisturí…-dijo Emmily.
- Si Caira…¿Qué tienes?-pregunto María.
- nada. Enserio. Es solo que… era hambre. Supongo-mentí.
La verdad estaba distraída, bueno mas bien todavía aturdida de la noche tan especial del viernes. Además que no había visto a Michael, eso me ponía intranquila, y me parecía muy raro preocuparme por el a tales extremos de que al no verlo llegar, pensaba que le había pasado algo. Sentimiento de preocupación raro y tenebroso. Al menos eso estaba en el diccionario de mi filosofía.
Terminamos de desayunar con mis amigas y nos fuimos de nuevo al salón. Unas 2 horas mas y salíamos hacia nuestras casas. Aunque con una gran cantidad de injusta tarea. Camino a casa, pase dejando a Emmily, y me dirigí a casa.
El fin de semana lo había pasado normal. Lo difícil fue explicarle a papá por que había salido sin avisarle, mamá le había explicado cuando salieron, pero el dijo << ella no tiene nada que esconderme, solo quiero que me avise cuando sale >> , así que tuve que explicarle quien era Michael en mis palabras. El al principio no lo tomo tan bien, pero mamá lo convenció de que solo era un amigo, <<que te tuviéramos confianza a nuestra hija >>, y después de eso todo se calmo, con la condición de papá, de confiarle a el esas cosas, aunque siempre había algo de “celo de padre”, pero “lo tenia que entender”, salvo por eso, el fin de semana estuvo de lo mas tranquilo, acepto en mi mente claro.
- ¡Al fin se termino!-dijo estirándose Emmily.
- estoy exhausta. Iré a dormir a casa…-dijo María.
Caminabamos hacia la salida. Para ser precisos al estacionamiento.
- No se como soporte 3 horas de solo biología, y a penas 1 hora de otra materia.
- dímelo a mi Emmily-suspiro María.
- Caira…
-……………..
- ¡Caira!
- ¿ah?, jeje.. ¿Qué pasa Emmily? - voltee a verlas nerviosa.
- por lo que veo sigues igual que en el desayuno.
- ¡no, para nada!, es que quiero irme a casa. Mamá… estará preocupada por mi, jeje.
- ok señorita distraída, iré a dejar a María yo, porque si sigues así, mataras a la pobre chica.-dijo con tono sarcástico.
María río.
- esta bien. Llévala tu.
Me despedí de las dos, dándoles una sonrisa para despreocuparlas. María me miraba divertidamente, mientras que Emmily con cierta preocupación. Entre al auto. Eche un vistazo hacia los autos a mi alrededor, pero no salía de ninguno, el chico que buscaba. Michael. Bueno tal vez se le había hecho tarde, o a lo mejor no tenia por que preocuparme tanto, primero Dios estaba bien.
Entre a la casa tranquilamente. Fui a dejar las cosas a mi habitación y baje para tomar agua. Cuando me estaba sentando para tomarme el agua, se escucho que abrieron la puerta. Entraron a la cocina. Voltee y era mamá.
-¡hija!, ¿Cómo estas tesoro?-dijo saludándome.
- muy bien mamá. ¿y tu?
- pues bien. Algo sorprendida. Alguien llamo preguntando por ti a la floristería - se sentó a mi lado quitándose el abrigo - pensaba que querían un arreglo. Pero preguntaron por ti.
- ¿enserio?-dije ignorante.
- si. Fue un chico.
- ¿Qué chico?, ¿Cómo se llamaba?
- Pues. Dijo que se llamaba Michael Jackson, y me pregunto por ti.
Me quede tan sorprendida que creo que ya tenia rostro de tonta.
- ¿y…..que te dijo?
- me dijo que si estabas ahí. Yo le dije que no. El me dijo que si te podía mandar saludos. Yo le dije que estaba bien y, luego le pregunte de donde se conocían, el me dijo que en la universidad, y luego de platicar un poco, le di el numero de tu habitación. Pero claro. Yo ya sabia quien era, pero fue agradable hablar unos instantes con el. Es muy educado.
- bueno….si… es Michael, mi amigo.
Me daba algo al decir ‘mi amigo’. Un sentimiento raro. Y aparte de la sorpresa, me alegre de que mamá le agradara Michael.
- bueno. Supongo que esta bien que te llame. Así ya no llama a la floristería-río.
Nos reímos un poco. Lego mamá me dijo que estaba en casa porque tenia que traer un fertilizante que dejo en el garaje, y que se tenia que ir ya. Le agradecí por el mensaje de Michael, me despedí y ella se fue.
En fin. Lo único que supe de Michael esa mañana fue que me mando saludos con mi madre y que ahora tenia mi numero. Al menos eso haría las llamadas mas privadas. Aunque no escondiera nada, la privacidad era un prioridad. La llamada que le hiso a mi mamá al menos, me tranquilizaba más, ahora sabia...que el estaba bien.
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