*Por si acaso. Aclaro. Que algunas veces cuando utilizo la palabra, "saludar", me refiero al tipíco beso en la mejía que en latinoamérica, y en algunos otros países, se da al saludar a la gente. Ustedes me entienden ¿no?, bueno por el momento eso...disfruten el capítulo :]
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Ya en la casa, nos percatamos que no había nadie en ella, Haddy tenia sueño y la acompañe a nuestra habitación para ayudarla. Mamá se quedo al teléfono que, al juzgar por las palabras y el modo de hablar, era papá. Por lo visto se iba a quedar hasta tarde en el trabajo, porque por lo general a estas horas ya estaba en casa.
Ayude a Haddy a ponerse la pijama y a lavarse los dientes, luego ella se acostó energéticamente, como era de costumbre, en su cama y yo la arrope y bese su mejía. Nos quedamos un rato observando por la ventana, esa noche… tan obscura, pero a la vez iluminada por la delicada luz de la luna y las estrellas. Esa paz que irradia una simple noche… con la maravilla de la naturaleza y su belleza. Acariciaba el cabello de Haddy, mientras admiraba esa noche, después de unos minutos se quedó dormida en mis brazos. Me enterneció y la recosté suavemente en su almohada, arropándola y cerrando la ventana. Fui a cambiarme de ropa, a lavarme los dientes y arreglarme un poco, tratando de no hacer ruido. Luego, ya lista, sigilosamente salí y cerré la puerta, dejando a Haddy profundamente dormida en nuestra habitación.
Baje las escaleras y ví que mamá estaba en la cocina. Me dirigí hacia ella, y me recibió con una de sus sonrisas, una sonrisa antenta y dulce, que te decía “todo esta bien”. Este era el momento perfecto para decirle que iba a salir. Tome asiento en la mesa y ella siguió ordenando, como había estado haciendo anteriormente.
-¿mamá?
-¿si hija?
-te quería decir que… saldré a charlar y a cenar con un amigo de la universidad-dije tranquilamente, diciéndole la verdad, porque de todas formas era mayor de edad, no me podía decir que no podía ir.
-bueno… esta bien. Si vienes tarde hay cierras puerta con llave.
-si claro mamá-me levante-ya me voy… te veo mas tarde-dije besando su mejia y dirigiéndome a la puerta con las llaves de la casa en mis bolsillos.
-ten cuidado, ¿ok?-dijo finalmente mamá.
-gracias mamá, no tardo.
Diciendo eso cerré la puerta y me acomode la chaqueta de algodón que llevaba y empecé a caminar hacia al parque. La noche estaba fresca y despejada, la luna estaba en cuarto menguante y muy brillante, y como siempre, hermosa. Ya estaba cerca del parque y me detuve un momento, sinceramente no sabia por qué, tal vez por los nervios o algo parecido.
“Tranquila Caira, es solo un amigo, no estés nerviosa, todo saldrá bien”, me decía a mi misma y di un suspiro para tranquilizarme y seguí caminando. Finalmente estaba en el parque. Con la vista empecé a buscar a Michael, el parque no ayudaba mucho a mi búsqueda ya que estaba muy obscuro, y eso que habían postes de luz, pero la luz que daban era muy suave. Ví a lo lejos un chico sentado en una banca del parque, con la cabeza baja y las manos entrelazadas y apoyadas en las rodillas. A juzgar por la figura y el cabello tan único, era Michael. Camine despacio hacia él y seguía sin mover un músculo. Seguía ahí, quieto y silencioso. Finalmente llegue hasta el y me encontraba enfrente de el pero el seguía igual.
-¿Michael?-pregunte finalmente.
El subió la cabeza, y la cara que se le figuro en ese instante era tan tierna… parecía un niño preguntándole algo a su mamá, con el brillito en los ojos, y la mirada de perrito triste y todo. Me miro y sonrió, luego se levanto.
-Hola Caira, jeje… ¿te asuste?-dijo con su peculiar y única voz, pero a la vez algo sorprendido.
-no claro que no, pero ¿Por qué estabas así?, ¿estas bien?-pregunte un tanto preocupada.
-¡si claro!, es que estaba pensado… y también esperándote. Es que estaba no se…¿distraído?
-jeje… bueno, pensaba que estabas llorando o algo así.
-no te preocupes. ¡Que descortés soy!-me saludó-¿Cómo estas?-dijo poniendo su mano en mi hombro.
Wow… me sonroje levemente cuando me saludo, no sabia por que rayos reaccionaba así… si era algo tan normal, ¡además yo lo hacia con toda la gente!, en fin, yo y mi rara forma de ser.
-pues bien, gracias. ¿y tu?
-feliz de que vinieras-sonrío.
Le devolví la sonrisa, algo tímida, pero se la devolví.
-gracias…
-bueno…¿y a donde quieres que cenemos?-preguntó atentamente mientras me indico que camináramos.
- no se….donde tu quieras esta bien.
-bueno… te llevaría al restaurante italiano, pero parecería ‘La dama y el vagabundo’.
Los dos reímos.
-no, mejor no. ¿Qué tal si vamos a Elliot’s?
-me parece genial…
Seguimos caminando hacia ese restaurante de comida, pues era como hecha en casa, pero a la vez era elegante y muy deliciosa, sin mencionar que el lugar era cómodo y agradable, en una oportunidad fui ahí con papá y nos encantó a los dos.
Michael y yo hablábamos pues… se podría decir que de todo un poco, prácticamente de las cosas que habla uno para concerce, solo que ahora mas despacio y detalladamente que en los videojuegos, nos gustaban mucho los animales y la naturaleza a los dos, y también nos gustaban los niños. Simplemente era algo que desde siempre me gustaba, en ellos encuentras una paz y amor inexplicable y sincera, una inocencia y piedad, que todo el mundo debería de aprender eso de ellos, simplemente son la naturaleza humana mas dulce que hay, y si algunos niños no eran así como lo ya descrito, era porque les faltaba atención, cariño y amor, por eso había que amarlos y escucharlos, porque ellos son el principio y futuro de la vida. Era una coincidencia que Michael también tuviera esa idea, nos emocionamos y sorprendimos mucho de que tuviéramos la misma perspectiva de los niños en general, y de todo lo demás que teníamos en común, que por cierto, eran muchas. Ni siquiera nos habíamos percatado de que ya estábamos en el restaurante ya sentados y acomodados en una mesa, aunque creo que si me di cuenta, bueno, nos dimos porque al llegar a una mesa Michael quito la silla de la mesa caballerosamente y yo me senté y le agradecí, sonreímos y después el se sentó y seguimos hablando de corrido.
Me había dado cuenta ya antes de sus hermosos ojos, pero al hablar de la tierra, los animales y los niños a Michael le salía un brillito muy especial en sus tan misteriosos y tiernos ojos, que contrastaban con sus hermosas facciones.
-disculpen…¿Qué desean ordenar?-interrumpió el mesero.
Paramos de hablar y lo volteamos a ver.
-ah….-Michael empezó a ver el menú-quiero… una hamburguesa vegetariana y una coca-cola, y ah si… una porción de fruta, por favor-dijo dándole el menú al mesero y sonriéndole amablemente.
-esta bien…-dijo apuntando el mesero-¿y usted señorita?
-un sándwich de pollo por favor-dije dándole el menú al mesero.
-esta bien… ¿y de tomar?.
-igual que el joven.
-ok. Ahora viene su pedido.
-gracias-dijimos los dos.
-con que… coca-cola, ¿no?
-veo que a ti también te gusta Michael…
-¡si!, otra cosa en común… pareces mi clon… solo que en versión femenina y muy bonita.
Me sonroje y algo que no podía evitar cuando me apenaba era, ponerme una mano en la cara. Si que estaba apenada… y MUY sonrojada.
-solo digo la verdad…-dijo Michael quitándome la mano del rostro y viéndome tiernamente.
-gracias…-dije tímidamente y el sonrío.
-……………
-¿puedo preguntarte algo?
-si… dime…
-¿Por qué te fuiste de mi casa tan pronto?
-es que…-suspiré- te seré sincera….
-¿Qué paso?-dijo un poco preocupado y muy atento a lo que iba a decir.
-creo que me dio… pena.
-¿enserio?-pregunto aliviado.
-si, enserio.
-ay Caira… no te apenes conmigo, puedes ir a mi casa cuando gustes, mi casa es tu casa.
-gracias. Siento haberme ido así…
-no te preocupes, pero quería que te quedaras un rato…
-lo lamento…
-no importa-sonrío-quería presentarte a mi hermano… pero nimodo en otra oportunidad será.
-awwwn, ¿tienes hermano?, ¿Cómo se llama?
El se entusiasmo y yo lo esperaba atenta.
-se llama Emmanuel, tiene 5 años….
-awwwn, ¡que ternura!
-jeje… si, a veces el es el único que me entiende…
-entonces…¿los que se reían en el jardín eran ustedes?
-¡si!, estábamos jugando-río-si te hubieras quedado, ¡hubiéramos jugado contigo!
-que lastima. Pero algún día será…
-¿me lo prometes?
En ese momento puso la cara mas angelical que ví en toda mi vida. Solo sonreí y lo mire a los ojos unos segundos, los cuales me cercioré… que Michael era un niño por dentro, ya me había dado cuenta, pero ahora estaba segura, con solo ver sus ojos, su mirada, detenidamente pude entrar en lo mas profundo de su ser…
-si… te lo prometo-dije en trance.
Me miro, detenidamente a los ojos, y yo trataba de mantener la mirada de él, algo difícil pero hermoso e inquietante, con su mística mirada. Era como si el tratara de saber exactamente todo de mi, como si tratara de descubrir el verdadero dolor que sentía por dentro, mis inseguridades, mis miedos, todo lo que atormentaba, eso me confundía pero a la vez tenía duda. Y había algo me hacia dejarlo descubrir esa parte de mi, algo como gravedad que me hacia caer otra vez a sus ojos, y él tratando de descubrir ese lugar escondido en algún sitio de mi alma, atravesandola con delicadeza y a la vez...su mirada me decía que no tenia de que asustarme...todo estaba bien.
ohhh amigaa!! ya sube el siguiente capituloo!!! ME ENCANTA TUU NOVELAA ESTA PRECIOSAA!! AMO TU NOVELAA! sigue asi amigaaa!!
ResponderEliminarun besoo!!
enormee!!
L.O.V.E
an_niýthaDeJackson!;*
Amigaaa!! esta hermosaa tu novela! AMOOO TU NOVELA! ESTA PRECIOSA!! todo esta super lindo! aww! espero que michael y caira tengan algo mas! dios amiga sube pronto!
ResponderEliminarporque quiero leer mas!
sigue asi amigaa!!
un besoote enormee!!
cuidate
L.O.V.E
an_niýthaDeJackson!;*