lunes, 3 de enero de 2011

Capítulo VI: Una salida por casualidad

Amaneció y con la delicada luz del sol que entraba por la ventana, pude ver que ya era de día. La cama al lado de la mía, estaba tendida y arreglada, Haddy no estaba. La ventana ya estaba abierta y las cortinas también, todo eso me decía que ya era bastante tarde. Me levante todavía dormilenta, y tendí mi cama, después me fui al baño y me duche, tras cambiarme y peinarme salí de la habitación y me fui abajo. Al parecer no había nadie en casa, me dirigí a la cocina y había una nota en el refrigerador, la tome y me senté en la mesa. Decía lo siguiente:
Buenos días hija, espero que hayas amanecido muy bien.
Haddy y yo estamos en el trabajo, y tu padre está en el suyo. Si quieres ven aquí con nosotras o quédate en casa, como gustes.
Te quiero, Mamá.
No tenía nada que hacer, así que me pareció bien ir a la floristería a ayudar a mamá. Tome un tazón de cereal y un vaso de jugo, me lave los dientes, tome las llaves y me fui rumbo a la floristería de mamá. Decidí caminar, ya que el día era favorable y el clima agradable. La floristería de mamá era muy peculiar, al entrar era una tienda muy colorida y en la parte de atrás había una especie de invernadero donde mamá tenia las plantas y a unos cuantos metros había una cabaña de madera donde se hacían los arreglos, que se unía con el pequeño invernadero por un camino de rocas lisas con cemento, todo eso rodeado por sana y fresca grama. Al entrar la campanilla, típica de una tienda, sonó y entre serenamente. Encontré a Path atendiendo a una pareja, la fui a saludar y le sonreí a los clientes, luego me dirigí a la parte de atrás hacia el pequeño invernadero donde usualmente se mantenía mamá, entre y observe que no había nadie ahí, cerré y me dirigí a la cabaña. Al entrar encontré a Haddy y a mamá, las dos en mesas diferentes, haciendo arreglos. Las salude a las dos, y después de pasarles algunas herramientas de los muebles donde se guardaban, y ayudarles a traer algunas flores, sonó el teléfono que estaba al lado de mamá. Ella contesto y empezó a apuntar algo en un papel, después de decir << en unos minutos llegará su pedido, feliz día>>, mamá colgó y me miro.
-hija… ¿me harías un favor?
-sí claro, dime…
-Luca esta entregando los pedidos y por el momento no ha regresado. Quisiera saber si tu puedes ir a entregar este pedido, la señora ya lo pago solo tienes que entregarlo, no me dijo su apellido solo sé que se llama Charlotte, y solo haz que firmen de recibido, cualquier persona menos los guardianes y esas cosas, ¿puedes?
-está bien mamá, solo iré por mi auto.
-será mejor que vayas en la bicicleta repartidora, ya que la clase de flores del 50% de los arreglos son flores que se marchitan muy rápido.
-bueno….está bien iré por ella-dije y fui a buscar la bicicleta. Tras buscar por todos lados la encontré afuera debajo de la una de las ventanas de la tienda.
Regrese adentro y traje conmigo los arreglos, la dirección, una pluma, y una tabla con una hoja puesta con gancho para que firmaran, salí y quite las flores que tenia la canasta de la bicicleta y puse los arreglos y la tabla ahí, me puse la pluma atrás de la oreja y me marche. El día estaba delicioso, el sol brillaba y daba su calor, pero a la vez el clima estaba fresco, empecé a revisar el papel con la dirección, pero todavía me faltaba mucho, era una zona residencial muy exclusiva, y no sabía porque el nombre de este lugar me sonaba conocido.
Seguí pedaleando, disfrutando del paseo y a la vez pendiente de hacia donde era el lugar que buscaba, al fin me percate que llegue a la zona residencial que buscaba, solo me faltaba empezar a buscar la calle y el número de casa. Bendita calle ¿Dónde estás?, me decía a mí misma, hasta que al fin encontré la calle y estaba cerca del número. Al fin después de mi ardua búsqueda, encontré la casa, mejor dicho mansión, donde tenía que entregar el pedido, tenia un portón, y de ahí se miraba que había todo un camino rodeado de flores, plantas y grama, y al terminar el camino había una enorme mansión, y todo eso se miraba del portón, había un guardián en el portón e  hizo las típicas preguntas, “ ¿a dónde se dirige?”, yo le respondí que a dejar un pedido a Mrs. Charlotte, el accedió y me dejo pasar, yo decidí bajarme de la bicicleta y caminar jalándola, ya que ese lugar era agradable, estaba lleno de naturaleza, habían muchas mariposas pasando por ahí, y abejas revoloteando por las flores, era un amplio y hermoso jardín que rodeaba completamente la casa, simplemente este lugar era muy agradable, y encantada recorrí el camino hasta llegar a la entrada de la casa, había una fuente, y varias otras pequeñas casas rodeándola,  era como una especie de granja, mezclada con una elegante casa, y algunas plantas rodeando ese lugar, quede encantada. Encontré la puerta, jale con la bicicleta hasta ahí, y toque el timbre lista para entregar el pedido. De repente escuche risas, unas risas muy tiernas, se escuchaban atrás, al parecer del enorme jardín por el que había pasado, se escuchaba que hablaban entre carcajadas, hacían una pausa y se volvían a reír, se escuchaban como dos niños. Toque el  timbre una vez más, y seguían sin abrirme. Al fin me abrieron la puerta, una señora que al parecer era el ama de llaves.
-¿en qué puedo servirte, hija?-pregunto atenta.
-buenos días. Solo vengo a entregar este pedido de Mrs. Charlotte.
-oh, claro…ella no está por el momento, pero llamare a su hijo que lo firme.
-no hace falta señorita…usted lo puede firmar-dije sonriéndole.
-bueno lo firmare, pero esta pesado, así que de todas formas lo llamare-dijo firmando y entregándome la pluma y la tabla con el gancho.
-yo baje el arreglo de la bicicleta y lo coloque en la pequeña grada que había enfrente de la puerta y me subí a la bicicleta.
-¡Michael!, ¡ven a ayudarme con esto!-grito el ama de llaves desde la puerta.
Las risas de los niños pararon. Y solo se escuchaba la del más pequeño de ellos.
¿Michael?, una coincidencia, o ya sabía porque el nombre de la colonia se me hacia familiar, esta era la colonia donde vivía Michael, pero…no creo que esta fuera su casa, debe ser solo otro Michael, pensé.
-aquí estas guapo, ayúdame a llevar este arreglo a la mesa-dijo la señora mientras al lado de ella se acercaba un chico…
Estaba a punto de partir cuando me di cuenta que el chico, era Michael. Empecé a salir sorprendida, no sé porque pero me daba pena estar ahí.
-está bien…-dijo Michael con su encantadora voz de siempre y tomando el arreglo.
-¡gracias querida!, que tengas un hermoso día-me dijo el ama de llaves.
Ahora tenía que voltear a ver para ella, Michael  me iba a ver. Solo deseaba que no me reconociera.
-de nada, fue un placer. Feliz día para usted también-dije tímidamente volteándola a ver, y Michael seguía con ella ahí, y me miro sorprendido, pero a la vez sonriendo.
-¿Caira, eres tú?-me dijo con el arreglo todavía en brazos y sonriéndome agradablemente.
-Oh Michael, que sorpresa. Me…me…tengo que ir, un gusto saludarte, nos vemos luego-dije muy nerviosa y apresurada.
-Pero….está bien. Nos vemos luego-alcancé que dijo, ya que pedaleé con fuerza para salir.
El guardián de la puerta me dejo salir y salí a toda velocidad hacia la floristería. No sabía por qué me había dado pena estar ahí, pero no importaba, no soné descortés después de todo, pensaba. Llegue a la floristería, no sé cómo llegue tan rápido, solo sabía que corrí la bicicleta como si me hubieran estado persiguiendo. Deje la bicicleta afuera, amarrada a una cinta de hiero que tenia llave y entre a la tienda.
-ya veniste nena. ¿Todo bien?-me pregunto Path.
-si…todo bien-dije acercándome al mostrador con ella y dándole la tabla con el gancho.
-buen trabajo. Ahora… ¿me ayudarías a hacer estas tarjetas para los arreglos?-
-claro-dije y me senté a la par de ella, y empezamos a hacer pequeñas tarjetas con detalles sencillos y otros elegantes.
Mientras hablábamos de cualquier cosa, ya habían pasado varios minutos, como media hora y hacíamos las tarjetitas, y las decorábamos. Sonó el teléfono. Path interrumpió lo que hacía y con agilidad contesto, mientras yo seguía con lo mío.
-¿hola?-contesto Path.
-buenas tardes, disculpe el atrevimiento. ¿Esta Caira Valley ahí?-dijeron del otro lado de la línea y Caira solo medio escucho su nombre, pero ignoro eso y siguió en lo que estaba.
-¿Quién es?-
-soy…una amigo de la universidad, Michael Jackson-
-está bien señor Jackson…ahora se la paso-dijo Path en tono divertido.
-gracias….
Path me miro, casi riéndose y yo pare de hacer lo que hacia.
-es para ti Caira-dijo al fin después de aguantarse la risa.
-¿para mí?, bueno…-dije tomando el teléfono y mirando algo confundida a Path quien se rio y siguió en lo suyo.
-¿hola?-dije algo confundida.
-¿Caira?, hola…soy Michael- contestó siempre con su típico tono de voz.
-Michael…jeje…hola-dije nerviosa.
-¡hola!, ¿Cómo estás?
-bien ¿y tú?
-algo preocupado porque saliste casi corriendo de mi casa.
-oh…emm, lo siento-dije avergonzada.
-no importa, pero quería invitarte a cenar y así charlamos un poco, ¿te parece?-dijo firmemente pero a la vez tímido, como si se estuviera muriendo de la pena pero tratando de sonar firme.
A veces creía que Michael quería que me muriera de la vergüenza. Pero me parecía agradable la invitación. Además no iba a ser descotes.
-con mucho gusto-respondí.
-bueno. ¿Paso por ti o nos encontramos en algún lugar?
-encontrémonos en el parque, ¿está bien?
-claro. ¿Estaría bien a las 6:00?
-está bien, a las 6:00 en el parque.
-ok…hasta entonces.
-nos vemos luego, adiós-dije y colgamos los dos.
Los dos sonábamos igual. Queríamos ser firmes pero no podíamos evitar ser penosos. Me daba algo de gracia y a la vez me agradaba porque los dos hacíamos lo mismo. Era muy atento y bueno, estaba encantada de conocerlo.
 Una salida no me vendría nada mal, además el era agradable y ahora me sentía mejor de que estuviera bien, porque no había llegado a la universidad y me preocupe, no exageradamente pero me preocupe levemente.
Me senté con Path y seguí con lo que estaba. Ella no era la clase de persona que quiere saber todo, si no que solo me sonrió y seguimos como antes. Después de seguir lo que estábamos haciendo, y hablar al mismo tiempo, paso como 1 hora, en esa hora, Haddy se nos había unido a lo que hacíamos, Luca ya había regresado y mamá ya nos había saludado otra vez a todos y se nos unió también a Path, Haddy y a mí. Pasaron horas, y nos la estábamos pasando bien, pedimos una pizza, almorzamos y hablábamos y Luca hacia una que otra broma. Terminamos las tarjetas y empezamos a cerrar. Luego Path y Luca se despidieron y Path se llevo a Luca en su auto y nosotras salimos y cerramos la puerta principal. Caminamos hacia casa, Haddy iba de la mano con mamá y yo de la mano con ella, caminamos tranquilamente disfrutando de la tarde y llegamos a casa. Tenía en mente mencionarle a mamá que iba a salir, no pedía permiso porque ya era mayor de edad, pero si tenía que mencionar que iba a salir, aunque solo se lo decía a mamá y ella sabía cuando se lo decía a papá, si es que se daba cuenta. En fin...una salida con Michael no estava en mis planes, pero, de todas formas se dió.

3 comentarios:

  1. awww qe tierno ese michael ^^
    en invitarla ahhiii no
    me super encanta tu novee siguela pronto
    porfaaa :) hahahaha ahiii
    hhahaha puras considencias con esos dos
    hahahaha bno te deseo un FELIZ AÑO
    hahaha ojala y te vaya mejor qe
    el anterior ;D hahaha sale pues chaooo ^^


    -.-

    ResponderEliminar
  2. Hola, me gusta la trama de tu novela es muy buena!!

    este capitulo estuvo muy lindo =D

    ResponderEliminar
  3. Mujer!! hermanitaa!
    x aqui llegue a molestar xD

    Q puedo decir??
    ME ENCANTA!!!
    esta muy linda tu historia
    Me agrada la forma de ser de Caire
    Yo tambien quiero trabajar en una Floristeria! xD, no enserio, uno como q se siente vivo y feliz al rodearse de tantas flores y cosas decoradas con ellas ♥
    Haddy es muy chistosa, sabia y linda! :D
    no aparenta ser de 8 años O_o
    Mike! es tan lindo, tierno, timido aww un amor! (♥_♥)
    y en q epoca q lo pones! ♥ un muñequito de chocolate :D
    Q tierno, la invito a cenar♥
    Ya quiero q la sigas! jejee

    te adoro hermanita :)

    ResponderEliminar